viernes, 19 de diciembre de 2014

Geolocalización: Concepto y uso en bibliotecas


GEOLOCALIZACIÓN

El término geolocalización se refiere a la localización geográfica de un dispositivo, como puede ser un dispositivo móvil o una computadora con conexión a Internet.
Es un concepto relativamente nuevo, que ha proliferado de unos dos años a esta parte y que hace referencia al conocimiento de la propia ubicación geográfica de modo automático.

También denominada georreferenciación, la geolocalización implica el posicionamiento que define la localización de un objeto en un sistema de coordenada determinado. Este proceso es generalmente empleado por los sistemas de información geográfica, un conjunto organizado de hardware y software, más datos geográficos, que se encuentra diseñado especialmente para capturar, almacenar, manipular y analizar en todas sus posibles formas la información geográfica referenciada, con la clara misión de resolver problemas de gestión y planificación.

Existen varias alternativas para conocer esta ubicación, aunque claro, son los dispositivos móviles los que por su portabilidad con nosotros mismos nos permitirán más fácilmente conocer nuestra ubicación y actualizarla a medida que nos vamos movilizando y por tanto, cambiando de ubicación geográfica.

Entre ese amplio abanico de opciones que nos permiten descubrir la geolocalización se destacan los teléfonos móviles de alta gama, que son aquellos que cuentan con funciones especializadas, en este particular caso traen integrados receptores de GPS, los cuales y gracias a la red de satélites que rodea al planeta nos podrán ubicar en cualquier parte del globo terráqueo en el cual nos encontremos.

 

Otra alternativa ampliamente usada y a disposición de aquellos que no poseen celulares como los mencionados líneas arriba u otros equipos portátiles es la del Google Earth, que consiste en un programa informático, similar al Sistema de Información Geográfica, que permite obtener imágenes del planeta en tecnología 3D en combinación con imágenes de satélite, mapas y el motor de búsqueda de Google y así facilita la visualización de imágenes a escala del lugar del planeta tierra que se pretenda descubrir o identificar.

 Usos: Es comúnmente usado por páginas de Internet que ofrecen opciones basándose en el país o la ciudad en que teóricamente te encuentras. Un ejemplo muy común es el de páginas de cadenas de televisión que bloquean o que permiten que puedas ver transmisiones en vivo basándose en tu geolocalización.

Un truco muy común para engañar a páginas que usan geolocalización es el usar servicios de VPN,  que direccionan toda tu navegación en Internet a través de un servidor localizado en algún otro país, mismo que seleccionas al momento de contratar el servicio. Antes de lanzarte a buscar y contratar un servicio de este tipo, considera que siguen en aumento los proveedores de servicios que toman en serio la geolocalización, y que tienen mecanismos para detectar y bloquear contenido transmitido por VPN, además de que el ancho de bandaa que tengas disponible juega un rol clave en la calidad de contenido que puedas ver, sobre todo para streaming.

Instrucciones de uso: ¿A qué nos referimos cuando hablamos de herramientas de geolocalización, en el contexto de la web social? Se trata de aplicaciones surgidas gracias a la combinación de la tecnología de GPS, los dispositivos móviles y los social media.

Estas herramientas se caracterizan porque los usuarios pueden, en primer lugar, acceder desde un ordenador o desde dispositivos móviles, mediante palabras clave, por ubicación geográfica o atendiendo al criterio de proximidad con respecto a su ubicación, etc., a datos sobre la ubicación de determinadas empresas o instituciones acompañados de contenido útil, agregado por las propias entidades u otros usuarios (imágenes, datos de contacto, valoraciones…). Y porque, al tiempo, pueden contribuir agregando nuevos objetivos geolocalizados, etiquetarlos o interaccionar con los de otros usuarios.

Se puede decir por tanto que la información, además de estar geolocalizada, está geosocializada, a modo de red social, en el sentido en que se apunta en estos los dos post referenciados a continuación.
 
 
Wolfwalk



Uso en bibliotecas:


  • Aplicaciones para consultar información sobre la biblioteca: lo más común es reproducir el sitio web pero adaptado a los dispositivos móviles y permiten  la gestión del préstamo (renovaciones, reservas, etc.) y ofrecen datos de contacto, localización en el mapa, horario de apertura, gestión del préstamo y otros contenidos. Como ejemplos destaca la District of Columbia Public Library, una de las primeras en todo el mundo, o de la Biblioteca Nacional de Australia.

  • Aplicaciones que aprovechan los fondos patrimoniales:  permiten mostrar documentos (grabados, manuscritos, notas de prensa, telegramas o informes) que forman parte de las colecciones bibliotecarias. Un modelo a seguir es la Biblioteca Pública de Nueva York con sus aplicaciones para iPad:  Biblion: World’s Fair realiza un recorrido por la colección sobre la Exposición Internacional de 1939 en Nueva York y Biblion: Frankenstein contiene una recopilación de documentación sobre ese personaje.  En España podemos decir que la la Biblioteca Nacional permite desde 2011 instalar una aplicación para iPhone, iPad y Android en la que se muestran 50 obras emblemáticas de la exposición Biblioteca Nacional de España: 300 años haciendo historia, junto con comentarios, bibliografía y localización. Además, incluye información para visitar la exposición (plano, fechas y horarios, localización y varios enlaces a otros recursos de su web sobre la exposición) y una selección de fotografías históricas del edificio de la Biblioteca Nacional.

  • Aplicaciones basadas en geolocalización: permiten situar en un mapa la ubicación de la biblioteca, facilitando la localización física, ademas de basandose en la posición del usuario, ofrecer datos de las bibliotecas más cercanas para cada momento dado, por ejemplo Local Books, la aplicación de LibraryThing, permite encontrar bibliotecas, pero también otros equipamientos como librerías y ferias del libro. Otro de sus frecuentes usos es posicionar en mapas las fotografias y documentos albergados por las bibliotecas como la aplicación WolfWalk, desarrollada por la Biblioteca de la Universidad del Estado de Carolina del Norte, hace uso de la geolocalización para situar en un mapa del campus fotografías históricas, dotándolas así de un contexto.

¿Dónde estamos? Foursquare,  Geolocalización y bibliotecas.
 

 
 
Aplicaciones que escanean códigos: a través de la cámara de fotos estas aplicaciones son capaces de escanear un código de barras, QR u otros, de obtener la información que contienen y realizar búsquedas en una o varias bases de datos.  La aplicación RedLaser permite capturar el código de barras de un libro y obtener información sobre el precio en varias tiendas online que se encuentren cerca de la posición geográfica del usuario además de detalles y opiniones sobre la obra. Muy útil, sobre todo para el mundo académico es M-biblio de la biblioteca de la Universidad de Bristol que permite almacenar y organizar referencias bibliográficas, escaneando el código de barras de un libro es posible almacenar la referencia bibliográfica, hacer listas y enviarlas por correo electrónico en diferentes estilos de citas.

  • Aplicaciones con perspectiva profesional: son aplicaciones pensadas para dar cobertura a un evento determinado, ofreciendo a los asistentes de un congreso, unas jornadas, etc,  toda la información de carácter práctico en la palma de su mano.: consultar el programa del evento, gestionar la asistencia a conferencias, crear listas de actividades a las que asistir, obtener información de carácter práctico o seguir los tuits del congreso. Un buen ejemplo también es el de la app New LIS Books de la biblioteca de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign (EE.UU.), con información para bibliotecarios sobre las últimas publicaciones profesionales.

FOURSQUARE: Esta aplicación gratuita consiste en marcar “check-ins” en los lugares que visitamos para ir ganando puntos por «descubrir» nuevos lugares que son recompensados con “badges”, una especie de medallas. El que realiza una mayor cantidad de “check-ins” se convierte en “mayorships” de un determinado lugar.

Con las recomendaciones y la información por los usuarios esta herramienta se convierte en un referente valioso de los servicios ofrecidos por restaurantes, cines, teatros, bibliotecas, etc., donde es posible averiguar la calidad de los servicios, horarios y la distancia del lugar requerido.
 

       Uso en bibliotecas:

  1. Hazte visible. Señala la ubicación de tu biblioteca en el mapa de Foursquare y en otros servicios de geolocalización. En caso de que ya haya sido incluida, completa todos los datos posibles. Así podrán localizarla quienes accedan a Foursquare desde un lugar cercano y la estarás dotando de mayor visibilidad.
  2. Agrupa tu presencia. Crea la página de tu biblioteca, personalízala con una imagen de cabecera, un texto explicativo y enlaces a tu sitio web y perfiles en redes sociales.
  3. Recomienda. Añade en tu página recomendaciones sobre cosas que hacer en la biblioteca, como actividades o nuevas secciones. Se trata de invitar a participar en las experiencias que ofrece la biblioteca.
  4. Oferta. Lanza ofertas y regalos para las personas que llegan a la biblioteca o quienes se convierten en mayor: “si eres el mayor, pásate por el mostrador y llévate una camiseta conmemorativa de regalo”. De esta manera pondrás cara a tus seguidores virtuales.
  5. Escucha lo que se dice en Foursquare de tu biblioteca, responde cuando lo creas conveniente y conoce a las personas que la visitan. Obtendrás información sobre las opiniones y experiencias de tus usuarios y podrás mejorar tu reputación digital.
  6. Explica a través de tu sitio web o blog a tus usuarios qué es Foursquare y cómo utilizarlo.
  7. Cuenta la experiencia a otros colegas a través de los foros profesionales, quizás pueda servirles a la hora de poner en marcha experiencias similares”.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Sistema Integrado de Gestión Bibliotecaria





La denominación de Sistema Integrado de Gestión Bibliotecaria (SIGB) se refiere a una herramienta informática que permite automatizar los procesos inherentes a una biblioteca.
Los principales módulos que deben integrar un SIGB, son:
  • Procesos técnicos
  • Adquisiciones
  • Préstamos
  • Usuarios
  • Reportes y estadísticas
  • OPAC (siglas en inglés que corresponden a Online Public Access Catalog, lo cual se refiere a catálogo público con acceso en línea)
A continuación, se describen a grosso modo algunos de los SIGB para tener una visión general al respecto.
Los SIGB que integran este trabajo son:
    ABCD

    Koha
   OpenBiblio
  
     PMB


ABCD

ABCD corresponde a las siglas de Automatización de Bibliotecas y Centros de Documentación. Es un SIGB basado en ISIS y su desarrollo y difusión está apoyado por la UNESCO.
Entre sus características más relevantes de ABCD, se destacan:
  • Software Open Source
  • Plataforma multilingüe
  • Aplicación web

Koha

Koha, en maorí, significa obsequio o donación. Es un SIGB que data de 1999 y está apoyado por una comunidad de desarrollo activa a nivel latinoamericano y mundial.
Sus características más destacadas son:
  • Software libre
  • Plataforma multilingüe
  • Aplicación web

OpenBiblio  

OpenBiblio es un SIGB que data del 2002. Sus funcionalidades han sido reutilizadas para generar otros sistemas, como es el caso de EspaBiblio y BiblioSur. Los fundamentos de los tres SIGB antes mencionados son muy parecidos.
Sus características principales, son:
  • Software libre
  • Plataforma multilingüe
  • Aplicación web

PMB

PMB son las siglas de PHPMyBibli, el cual es un SIGB que data de 2009. Está desarrollado por PMB Services, empresa ubicada en Francia.
Algunas de sus características, son:
  • Software libre
  • Multilingüe
  • Aplicación web

Funciones principales de SIGB

Como se comentó anteriormente, un SIGB debe contar con una serie de módulos que permitan automatizar los principales procesos de una biblioteca.
Viendo los procesos inherentes a una biblioteca, el funcionamiento del SIGB debe abarcar la mayoría de éstos.
Las principales funciones que debe llevar a cabo el SIGB, en una biblioteca, son:
                  
  • Adquisiciones: compras, donaciones y canjes, realizados para incrementar la cantidad de volúmenes que integran la colección de la biblioteca.
  • Procesos técnicos: constituidos por la catalogación y clasificación de los materiales que conforman la colección de la biblioteca.
  • OPAC: consiste en presentar un catálogo, cuya principal función es que el usuario pueda acceder a la colección que alberga la biblioteca.
  • Usuarios: registro de datos de las personas u organizaciones a las que la biblioteca le concede préstamos.
  • Préstamos: registro de material concedido en préstamo a los usuarios de la biblioteca.
  • Reportes y estadísticas: generación de reportes de inventario, reportes por signatura topográfica, estadísticas por préstamos y usuarios, entre otros.

Procesos técnicos  

Los procesos técnicos de una biblioteca, deben automatizarse a través de un SIGB que permita catalogar y clasificar el material (monografías, publicaciones seriadas, partituras, material tridimensional, conjuntos, fotografías, mapas, entre otros soportes).
Además debe permitir el intercambio de información y el uso de estándares y protocolos para dichos intercambios.
 ABCD, Aleph, Koha, OpenBiblio, PMB y SIABUC poseen un módulo de procesos técnicos para la carga de materiales según tipo de soportes. 

  


   

Calibre (software)








Calibre es un gestor y organizador de libros electrónicos libre, que permite la conversión de numerosos formatos de archivos para libros electrónicos. Su creador, Kovid Goyal, junto con el equipo de desarrolladores de Calibre promueven la difusión de formatos compatibles junto con numerosos fabricantes de lectores de libros electrónicos. Calibre está programado en los lenguajes Python y C, usa la biblioteca Qt de Nokia y es multiplataforma, siendo compatible con los tres principales sistemas operativosGNU/LinuxMac OS X y Microsoft Windows.

                                           Vídeo tutorial 

Gestión de libros

Calibre es principalmente un programa de catalogación y ordenamiento de libros electrónicos. Está diseñado en torno al concepto de libro lógico, por el que una única entrada de un archivo (en un formato determinado) en la base de datos de calibre se corresponde, o puede corresponder, con el mismo libro en una variedad de formatos distintos.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Códigos QR y su uso en Bibliotecas





El código QR (Quick Response Code) es un tipo de código de barras en 2D desarrollado en 1994 por la empresa japonesa Denso Wave  para el seguimiento en la fabricación de vehículos.

La sigla QR se derivó de la frase inglesa ‘Quick Response’ pues el creador aspiraba a que el código permitiera que su contenido se leyera a alta velocidad. Actualmente se utiliza para codificar información textual, imágenes, enlaces a URLs, entre otras aplicaciones.

 

Características

El código QR  contiene información en las dos direcciones, vertical y horizontal,  a diferencia de un código de barras común, que lo hace en una única dirección. Su atractivo radica en la rapidez de lectura (desde cualquier posición abarca los 360º), su capacidad de almacenaje de información (hasta 7.089 caracteres se pueden codificar en un solo símbolo) y su facilidad en el registro de todo tipo de datos (numéricos y alfanuméricos).

Los códigos QR son fácilmente identificables por su forma cuadrada y por los tres cuadros ubicados en las esquinas superiores e inferior izquierda. El estándar japonés para los códigos QR es el JIS X 0510, que fue distribuido en enero de 1999 y el correspondiente estándar ISO es el ISO/IEC 18004 aprobado en junio de 2000 y revisado en 2006 (ISO/IEC 18004:2006).  

 

Instrucciones de uso

Sólo necesitas bajarte una aplicación en tu teléfono móvil. Una vez bajada, siempre que veas un código de este tipo podrás escanearlo con la cámara de tu móvil y, automáticamente, accederás a la información que contiene dicho código. La alfabetización en el uso del móvil debe ser una actividad constante y de mucha presencia en los entornos en los que se mueve el usuario. El sentido para el usuario de encontrarse con los códigos es enriquecer la experiencia de contextualización de la información, y desarrollar esta competencia es descubrir que la realidad física se encuentra complementada con capas virtuales en cualquier lugar y momento.

Han de difundirse estos códigos a través de los perfiles de la biblioteca en redes sociales como Twitter y Facebook, en sueltos impresos de promoción como folletos, marcadores de libros, enlazando los códigos QR de diferentes servicios.

 

El código QR se puede leer a través de cualquier lector de códigos de barras y mediante cámaras de teléfonos móviles. Para ello necesitamos instalar antes una aplicación específica.

En el caso de los teléfonos móviles inteligentes es necesario tener conexión a internet e instalar cualquiera de las siguientes aplicaciones de carácter gratuito: BeeTagg, i-nigma Reader, KAYWA Reader, Lynkee Reader, MobileTag, NeoReaderNokia,Reader,


Para instalar las aplicaciones basta con seguir los pasos que se van indicando, es un proceso sencillo.

 

¿Cómo se genera un código QR?

Existen muchos generadores gratis de códigos QR. Algunos de ellos son:
 
 







 

El código QR aplicado a las bibliotecas

 
Algunas de las ventajas de su uso en bibliotecas:

 

  1. Facilita el acceso rápido a las versiones adaptadas para móvil de sitios webs o  perfiles sociales de la biblioteca (blogs, twitter, facebook, etc).
  2. Complementa la información de carteles, paneles explicativos, directorios (con enlace a un mapa de situación), derivando a la dirección web sobre el evento o servicio en cuestión.
  3. Crea acceso a sistemas de ayuda o referencia bibliográfica mediante SMS. Se puede localizar el material físicamente en las estanterías, permite acceder a los libros electrónicos que se encuentran disponibles sobre una materia concreta en esa estantería, etc.
  4. Insertados en los registros bibliográficos del catálogo en línea, puede facilitar el manejo de esta información. Y al contrario, pegándolos al libro físico, a través del móvil se puede tener acceso a la información en el catálogo sobre esa obra,
  5. Permite descargar archivos de sonido con audio-guías de cada planta de la biblioteca y diseñar nuevos estilos de visitas guiadas.

 

La Biblioteca y el Archivo hna empezado a utilizar el código QR durante  el curso 2011 / 2012 en diferentes soportes gráficos (carteles de actividades, lona en la Biblioteca de Humanidades, etc.), así como en las plataformas sociales de la biblioteca (blog y facebook).

 


 

Etiquetar con códigos QR las bibliotecas
Los teléfonos inteligentes o con prestaciones multimedia se están expandiendo entre los usuarios. La biblioteca debe preparar sus servicios orientados a la cultura móvil. Una pista sencilla, previa a evaluar la utilización de los usuarios de dispositivos móviles de su comunidad, es conocer en si los usuarios están orientados a la utilización de teléfonos Smartphone, pudiendo por tanto aplicar el etiquetado móvil, precisamente los códigos QR, el cual es útil para adicionar información contextual con acceso web a los recursos de información de la biblioteca.

Se entiende como etiquetado móvil (mobile tagging) (Wikipedia, 2013b) el proceso de suministro de datos de lectura para su visualización en dispositivos móviles, normalmente en un código de barras de dos dimensiones o código QR, utilizando una cámara como dispositivo lector.

El contenido del código generalmente es una URL de información enviada y accesible a través de internet. En el ámbito anglosajón son las bibliotecas universitarias las que comenzaron con la implementación de los códigos QR para difundir sus actividades, derivado de la presencia de conexión WIFI en sus instalaciones y de la existencia de jóvenes usuarios que contaban con teléfonos con las características necesarias.

Las ventajas de usar el etiquetado móvil es que el acceso a la información es rápida y el mundo físico se mezcla con el mundo digital instantáneamente, ofreciendo al usuario la posibilidad de encontrar información digital adicional disponible sobre los recursos de la biblioteca a través de su dispositivo móvil.

Código QR y Alfin
Las bibliotecas académicas norteamericanas y británicas han explotado esta aplicación de etiquetado móvil y especialmente el código QR. La gran cantidad de usuarios en estos países que cuentan con smartphone los llevó a idear servicios para que los usuarios enriquezcan el acceso a la información a través de estos dispositivos.

La mayoría de los usuarios no utiliza en toda su potencialidad las aplicaciones del móvil, es necesario educarlos y promocionar constantemente este servicio para que lo aprovechen en su totalidad. Muchos usuarios no saben que en general el lector de código QR se encuentra en la mayoría de los teléfonos de última generación o se puede descargar fácilmente también en los demás celulares.

Para la biblioteca la generación de estas etiquetas es sencillo y lleva a idear la elección de dónde ubicarlas: en formato físico, impreso y digital, o inserto en una web. Por ello, se recomienda la creación de una campaña tanto en la web (por ejemplo, a través de vídeos tutoriales) como en la propia biblioteca explicando qué es y cómo se utiliza este nuevo servicio.

Para la alfabetización informacional y el desarrollo de competencias informacionales utilizando los códigos QR podemos listar varias ideas que han desarrollado varias bibliotecas:

  • Los códigos en los estantes de la biblioteca o tapas de revista/diario, las cual te deriva a las  publicaciones electrónicas en línea  o guías temáticas.
  • Las etiquetas se distribuyen en lugares de la biblioteca con enlaces-explicaciones sonoras del lugar donde se encuentra, al igual que facilitan datos de la colección.
  • En los registros del catálogo para ofrecer a los usuarios información básica sobre el tema específico.


 
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